Causas de neumonía

La neumonía es una infección de los pulmones que es causada por bacterias, virus, hongos o parásitos. Se caracteriza principalmente por la inflamación de los alvéolos o al llenarse éstos de fluido (los alvéolos son sacos microscópicos en los pulmones que absorben oxígeno).

Causas de neumonía

A veces puede ser una enfermedad fatal. La neumonía puede hacer que una persona enferme gravemente o incluso causar la muerte. Aunque la enfermedad puede ocurrir en personas jóvenes y saludables, es más peligrosa en los adultos mayores, los bebés y las personas con otras enfermedades o problemas del sistema inmunológico.

Millones de personas desarrollan neumonía cada año. La mayoría de las personas con neumonía se recuperan, pero un 5% sucumben a la enfermedad.

Las bacterias y los virus son las causas principales de la neumonía. Cuando una persona respira en un ambiente infectado, los gérmenes causantes de la neumonía pueden entrar en los pulmones y evitar el sistema inmunológico de tu cuerpo. Los organismos se instalan en pequeños sacos de aire llamados alvéolos y siguen multiplicándose. A medida que el cuerpo envía glóbulos blancos para atacar la infección, los sacos se llenan de líquido y pus, causando la neumonía.

La neumonía puede ser causada por bacterias, virus, hongos y otras causas primarias. A continuación te las explicamos.

Causas de la neumonía bacteriana

El Streptococcus pneumoniae es la causa más común de la neumonía bacteriana. Las personas que sufren de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o alcoholismo pueden contraer la neumonía por Klebsiella pneumoniae y Haemophilus influenzae con más facilidad. La neumonía atípica, un tipo de neumonía que normalmente se produce durante los meses de verano y otoño, es causada por la bacteria Mycoplasma pneumoniae. Las personas que tienen la enfermedad del legionario causada por la bacteria Legionella pneumoniae (que a menudo se encuentra en los suministros de agua y acondicionadores de aire contaminados) también pueden desarrollar neumonía, como parte de la infección general. Otro tipo de bacterias responsables de la neumonía se llama Chlamydia pneumoniae. La neumonía por Pneumocystis carinii es una forma de neumonía que generalmente afecta a ambos pulmones y que se encuentra en pacientes con sistemas inmunes debilitados o comprometidos por condiciones tales como el cáncer y el VIH/SIDA y los tratados con factor de necrosis tumoral para la artritis reumatoide.

Causas de la neumonía viral

Las neumonías virales son neumonías que no responden típicamente al tratamiento con antibióticos, en contraste con las neumonías bacterianas. Los adenovirus, rinovirus, virus de la influenza (gripe), el virus respiratorio sincitial (VRS) y el virus de la parainfluenza son todas las causas potenciales de la neumonía viral.

Causas de la neumonía fúngica

La histoplasmosis, coccidioidomicosis, blastomicosis, aspergilosis y criptococosis son las infecciones por hongos que pueden conducir a la neumonía fúngica. Estos tipos de neumonías son relativamente poco frecuentes en los países desarrollados.

Qué causa la neumonía

Causas de la neumonía nosocomial y otras

Los organismos que han sido expuestos a antibióticos fuertes y han desarrollado resistencia se llaman organismos nosocomiales. Si entran en los pulmones, una persona puede desarrollar neumonía nosocomial. A menudo, las bacterias resistentes se encuentran en los hogares de ancianos y hospitales. Un ejemplo es el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina o SARM, que puede causar infecciones de la piel, así como neumonía. Del mismo modo, los brotes de la gripe H5N1 (gripe aviar) y el virus del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) han dado lugar a infecciones graves de neumonía. El ántrax, la peste y la tularemia también pueden causar neumonía, pero sus apariciones son raras.

Factores de riesgo de la neumonía

Algunas personas son más propensas que otras a desarrollar neumonía. Las personas con mayor riesgo son aquellas que:

  • Fuman.
  • Abuso de alcohol.
  • Tienen otras condiciones médicas, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), enfisema, asma o VIH/SIDA.
  • Son menores de 1 año o mayores de 65 años.
  • Tienen un sistema inmune debilitado o con discapacidad.
  • Toman medicamentos para la enfermedad de reflujo gastroesofágico (ERGE).
  • Se han recuperado recientemente de un resfriado o infección gripal.
  • Están desnutridos.
  • Han sido hospitalizados recientemente en una unidad de cuidados intensivos.
  • Se han expuesto a ciertas sustancias químicas o contaminantes.
  • Son nativos de Alaska o de cierta etnia americana.
  • Están en mayor riesgo de respirar moco o saliva de la nariz o la boca, líquidos o alimentos desde el estómago hacia los pulmones.